Dios
Presente.

Dios... hace mucho que no te hablo
Dios, hace mucho que no rezo.
Más no te des por enfadado
Ya que de niño aunque engañado,
Te dedique mucho de mi tiempo.

Más ayer cuando vi a mi pueblo
Ante un altar de rodillas, suplicante,
Ayer que lo vi con las piernas lastimadas
Para llegar a ti cumpliéndote una manda.
Ayer que lo vi pobre y macilento,
Sin haber comido, pero a tus pies postrado...
...ayer me decidí a escribirte ésta carta.

Te la pongo en papel para que no la eches al olvido,
Como haces con las súplicas del pueblo.
Supongo que debes de tener mucho trabajo
Pues muchos son los que gimen y se quejan;
Pero por favor no la amueles
Y dinos que no es cierto.

Señor... ¿De qué lado estás?
¿Con los ricos? ¿O con nosotros?
Si deveras estás con nosotros
Aclara que no recibes nada
De las limosnas de la iglesia
Denuncia que estas se usan pa’ que los curas
Aumenten sus barrigas,
Y pa’ que sigan viviendo en la opulencia
Pa’ que sigan adornando sus casas... las iglesias.

Aclara que muchos de los que se dicen
Representantes tuyos en la tierra son mierda,
De ésa que no sirve ni pa’ abono.
Que son seres humanos que comercian
Y aprovechan tu nombre,
Pa’ vender bonos de salvación,
Bonos guadalupanos que tu no has autorizado.
Aclara tu posición.
Explica que no es cierto que tu eliges a los papas,
Que no estás de acuerdo en que vivan como reyes
A costa del sudor de los humanos.
Dinos que son farsantes
Y que aquél que en ellos crea,
Por ti será condenado.
Has un llamado mundial a subvertir el orden.
Incítanos a los pobres a luchar
Por lo que es nuestro.

Desmiente con hechos lo que dicen
Quesque eres socio del banco de comercio.
Usa tu poder para difundir las ideas de los explotados.
Esas que están siendo crucificadas por los ricos.

Manifiéstate pues, del lado de nosotros.
Aclara que el infierno está en la tierra.
Que el azufre son jaladas
Junto al olor de las casas del obrero.

Aclara que los perros de los ricos son perros.
Y es injusto que uno de ellos coma más
Que toda una familia de los pobres.

Que ésa injusticia existe no porque tu quieres
Si no porque hay aquí un infierno
Creado por la explotación del hombre por el hombre
Dinos que no es cierto que haya que sufrir aquí Para ganar el cielo que al contrario

Que con lucha, con trabajo y con justicia,
Tenemos que convertir la tierra en paraíso.
¡Sí en paraíso... en una parte del cielo!
Cuando hagas esto volveré a creer en ti
Porque ahora.

Discúlpame pero ya no te creo.


(Enrique Cisneros L.)